martes, 22 de febrero de 2011

Phathemas / Threnos

Tras cruzar la puerta del abismo -ignoro el motivo- las piedras a mi alrededor susurran lamentos de antaño... susurros cargados de tristezas, ilusiones, esperanzas, del olvido... un desahogo de... me intriga aquel ser fuente de tales palabras... me detengo a observar esas piedras, y leo con atención esos Lamentos... 

Desde que los encontré, he cruzado varias veces la puerta, vuelvo a leer nuevamente tales lamentos, tratando de entender aquello que no esta escrito en ellos, o para encontrar nuevas pistas... no por curiosidad, no por conocimiento, sino por la pobre esperanza de encontrarla, de que no haya sido devorada por ese "otro yo", quizá encontrarla tendida, comiéndose las uñas... no, no creo que se haya comido a si misma... quiero creer que aun vive...
pero, así como temo no encontrala, también  temo encontrarla.

¿y si la encuentro sonriente bajo la sombra protectora de un árbol? ¿quién soy yo para sacarla de su cobijo? y si ya ha encontrado un refugio digno ¿quién soy para llevarla bajo mi custodia? más aún, si ha encontrado quien la proteja, quién soy para reclamar su compañía, pues ya no ostento título alguno de guardián, no soy nadie... ni siquiera tengo nombre... solo tengo hambre, y sed...

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