En estas cuatro paredes que son mi celda, mi mundo y universo, trato de crear un mundo nuevo. Soy Leviathán, encerrado en esta celda y arrojado a las profundidades del océano. Dado por muerto y considerado poco más que un mito añejo. Monstruo, bestia inefable me han llamado... si me vieras en realidad no serías capaz de distinguirme de tus hermanos. Pero pienso salir. No puedo crear un mundo como lo hizo mi Carcelero, pero puedo destruirlo, y construir mi imperio sobre los restos del viejo mundo... Así lo haré y tomeré nación tras nación, mundo tras mundo, plano tras plano, y me alzaré contra mi Carcelero; y cuando su cabeza caiga sobre las ruinas de su creación, devoraré su esencia, arrancaré su corona... yo seré el carcelero. Yo seré Dios.
...La pequeña niña aun espera, se ha suicidado mil y una vez pero aún así no sabe lo que es querer...
ResponderEliminar¿Y ahora?
EliminarEl tiempo ha transcurrido diferente para ambos, pero es innegable que ha pasado el tiempo. He recorrido diferentes caminos, tengo cicatrices en cuerpo y alma, que da cuenta de las bestias que custodian los caminos del infierno... el tiempo ha pasado y nos ha cambiado... pero algo no cambia... curiosidad....
¿Y ahora?